Un autor puede ser excelente en sus planteamientos pero pésimo escritor, así a los autores les cueste aceptarlo. El corrector de estilo es el “especialista en el manejo del idioma” es como el “arreglista” en su obra musical. Es el que pone en lenguaje entendible para el lector, utilizando adecuadamente las normas ortográficas y gramaticales. En algunas ocasiones, el corrector de estilo se asesora de especialistas en el tema tratado para sugerir el autor correcciones o aclarar imprecisiones en el texto.

Una edición seria y responsable de una obra, siempre debe tener en el equipo al corrector de estilo, que si bien es relativamente costoso, asegura la buena calidad final de la obra. Un gran esfuerzo por la presentación impecable de un impreso en el aspecto de diseño, diagramación, impresión y acabado, no se puede ver opacado por un contenido lleno de errores y muy pobre literalmente, El corrector de estilo debe estar en contacto permanente, con el autor para aclarar las dudas y producir un texto impecable tanto en la forma como en el contenido.